100 Años de Historia

 La Sociedad Educacionista Alemana de Villa Devoto y Villa del Parque fue fundada en nuestro país en 1916, y el Poder Ejecutivo Nacional le otorgó su personería jurídica en 1926.

Fue el resultado de la iniciativa de un grupo de familias alemanas radicadas en Villa Devoto y Villa del Parque, que así intentaron poner fin a las dificultades que les ocasionaba tener que enviar a sus hijos a la escuela más cercana donde se impartiera la enseñanza de idioma alemán, que era la Cangallo Schule, próxima a los barrios de Once y Congreso. Con la dirección del Sr. Emilio Meier y la colaboración del entonces director de la Cangallo Schule, en marzo de 1917 la flamante Institución inició la actividad escolar en un edificio alquilado para tal fin, ubicado en avenida Tres Cruces 3560 (hoy avenida Beiró), con los cursos de Jardín de Infantes, Primero Inferior y Primero Superior del Ciclo Primario.

El espacio donde se dictaban las clases era reducido, por lo que en 1928 se resolvió encarar la construcción de un edificio en el terreno de propiedad de la Institución ubicado en Concordia 3535/55.

Con el aporte conjunto de fondos provenientes de entes oficiales, de asociados y de amigos de la Institución se llevó a cabo la tarea con toda celeridad, y esto permitió que el ciclo lectivo de 1929 se iniciara en marzo en el nuevo edificio.

Fue tan numerosa la incorporación de nuevos alumnos que de inmediato surgió la necesidad de construir más aulas para incorporar a la creciente población escolar.

Estas aulas fueron inauguradas por el nuevo presidente de la Institución, el Sr. Guillermo Hübscher, quien además en ese acto asignó a la escuela el nombre de Schiller Schule.

El número de alumnos continuó en permanente aumento, lo que permitió que en 1936 se completara el total de grados del Ciclo Primario, obteniéndose entonces la incorporación de la Schiller Schule al Consejo Nacional de Educación.

Casi al final de la Segunda Guerra Mundial, la Argentina –neutral hasta entonces– entró en el conflicto adhiriendo al grupo aliado de países liderado por Estados Unidos. Esta decisión trajo aparejado, en noviembre de 1945, el dictado de un

decreto de expropiación que incluía en sus disposiciones el edificio donde funcionaba la Schiller Schule, con todas sus instalaciones y muebles, así como el material didáctico y administrativo de la institución, procediendo además el Poder Ejecutivo Nacional al retiro de la personería jurídica que oportunamente otorgara a la Sociedad Educacionista Alemana de Villa Devoto y Villa del Parque.

Varios años más tarde, un grupo integrado por ex miembros de la antigua Comisión Directiva de aquella institución, ex miembros del cuerpo docente y exalumnos del Schiller recompusieron la Sociedad Educacionista Alemana de Villa Devoto y Villa del Parque. Luego de arduas y prolongadas tramitaciones ante los diversos organismos oficiales obtuvieron la restitución de la personería jurídica en 1959.

Siguieron luego varios años de intensas gestiones que, si bien no lograron la recuperación del edificio de la calle Concordia ni la de los demás bienes y documentos expropiados, permitieron obtener en 1964 del Gobierno Nacional una indemnización, que ascendió a la suma de ocho millones de pesos moneda nacional (m$n 8.000.000). Con esa suma, exigua en comparación con el valor real de los bienes expropiados, la Comisión Directiva concretó la compra de una casa ubicada en Pedro Lozano 3064/70, donde se instaló la sede de la institución.

Durante 1965, se realizaron trabajos de remodelación de esa casa para que fuese posible el dictado de clases en ella. El 4 de diciembre de ese año se dieron por terminadas las obras y en un pequeño acto se descubrió una placa conmemorativa de la reapertura e inauguración del nuevo edificio escolar.

En marzo de 1966, la Schiller Schule reabrió sus puertas con la experimentada conducción de quien integrara el cuerpo docente de la escuela de la calle Concordia, la Sra. Prof. Nélida W. de Paulus. Se inició entonces el año lectivo con un total de veintiocho alumnos, distribuidos entre el Jardín de Infantes y los dos primeros grados del Ciclo Primario. A fines de 1966, la escuela logró estar nuevamente adscripta al Consejo Nacional de Educación.

En los siguientes años se incorporaron nuevos alumnos. Finalmente, en 1971, se completaron los siete grados del Ciclo Primario. Ese año la institución sumó a su patrimonio el inmueble de la calle Helguera 3071 mediante créditos bancarios, cuya obtención fue facilitada por el aval de algunos miembros de la Comisión Directiva. El fondo de esta nueva propiedad colinda con los del edificio de Pedro Lozano 3064/70, y esto le permitió disponer de tres nuevas aulas y mayor espacio de recreación.

En 1972 la Schiller Schule participó por primera vez de la Fiesta de la Juventud

(Fest der Jugend), evento deportivo de verdadera significación para los alumnos de las escuelas de la comunidad alemana.

En 1977, se construyeron nuevas instalaciones destinadas a brindar mejores comodidades a los alumnos y a los docentes. Se inauguraron baños, una sala de música y una sala de maestros.

Al año siguiente, se dio carácter obligatorio a la enseñanza del idioma alemán a todos los alumnos de la Schiller Schule.

En 1979, se creó el cargo de Directora de Alemán y, consecuentemente, se adoptaron los planes de enseñanza Schuh y Vorwärtz para el aprendizaje del idioma, por lo que la escuela quedó equiparada a los demás colegios de la comunidad germana. Se realizaron también nuevas obras en el edificio, como el recinto de 60 metros cuadrados, en el que más tarde se instaló la biblioteca escolar. Se obtuvo el reconocimiento oficial de la Schiller Schule como escuela perteneciente a la colectividad alemana, por parte de las autoridades de la Embajada de la República Federal de Alemania. Este hecho constituye un hito fundamental para la institución, que a partir de entonces recibe del Gobierno alemán una suma de dinero para contribuir a la enseñanza del idioma. En aquella primera oportunidad alcanzó a cuarenta y cuatro mil doscientos marcos alemanes (DM 44.200). La Escuela participa en la percepción de un importe adicional destinado a ser distribuido entre los maestros de idioma alemán de todas las escuelas reconocidas por el Gobierno de Alemania Federal, como un incentivo para el perfeccionamiento de los docentes.

Ese mismo año, tuvo lugar un hecho insólito. Un reducido grupo de asociados cuestionó el accionar de la Comisión Directiva, con el evidente propósito de alcanzar cargos de dirección. Acusaron a la Comisión Directiva de “elitistas”, debido a la cuota escolar establecida para el nuevo curso lectivo, notoriamente superior a la fijada para el año anterior. El incremento era el estrictamente necesario para hacer frente a las obligaciones mínimas de funcionamiento. En su accionar, ese pequeño grupo tuvo el apoyo de un grupo de padres de alumnos, muchos de los cuales eran deudores morosos. En pos de su objetivo, tales grupos hicieron presentaciones ante distintos organismos regulatorios y ante la Embajada del Gobierno de Alemania con la pretensión de que se sancionara al colegio y obligara la reducción del importe de la cuota escolar. Los distintos entes avalaron a la institución y dieron su conformidad a lo actuado por la Comisión Directiva. Sin embargo, en 1980 la Escuela vio reducido considerablemente su número de alumnos y esto produjo la pérdida del subsidio estatal que la institución percibía. Fue entonces cuando se reestructuró la conducción pedagógica y se designó como directora a la Sra. Prof. Elva Miño de Covas y como secretaria docente a la Srta. Prof. Silvia Mischor. Simultáneamente se incorporaron al plantel docente profesores especiales para las diferentes áreas y se organiza el Servicio Oficial de Transporte Escolar.

En 1981, el incremento del número de alumnos permitió la recuperación del subsidio estatal. Al mismo tiempo, comenzaron a dictarse cursos nocturnos de idioma alemán para adultos. Por iniciativa de la Directora, de los docentes y gracias al aporte de asociados e instituciones diversas, se crea la biblioteca en un espacio acondicionado para tal fin, que se llamó “Biblioteca Guillermo Hübscher”, quien fue un socio fundador, expresidente y socio honorario de nuestra institución. También en ese año se inauguró un gabinete de ciencias.

Durante 1982, la Schiller Schule continuó incrementando su población escolar e ingresó en un franco período de tranquilidad y de revitalización de su reconocido prestigio como entidad educativa. En 1983, la institución contaba con un total de 207 alumnos, entre los del Jardín de Infantes y los de la Primaria. Al finalizar 7° grado, la gran mayoría de los egresados continuaban su escolaridad en colegios alemanes.

Como síntesis de la historia de la institución es necesario distinguir cuatro etapas netamente diferenciadas.

La primera se extendió desde 1916 hasta 1945 y transcurrió en una época en que la colectividad alemana en Villa Devoto y Villa del Parque era numerosa. Prueba de ello es que la institución tenía varios cientos de asociados, entre los que se contaban comerciantes y empresarios de la zona. Era una entidad económicamente importante, lo que permitió erigir un colegio con instalaciones de avanzada. Ese período concluyó como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, con el dictado del decreto de expropiación de los bienes de la Institución y con el retiro de la personería jurídica.

La segunda etapa comprendió desde 1959 hasta 1989 y quedó identificada por la recuperación de la personería jurídica y la indemnización que permitió la reapertura del Instituto Schiller. En esta etapa, el núcleo de asociados provenientes de familias alemanas quedó muy reducido, lo mismo que el número total de asociados. Fue un período de estrechez económica, a pesar de lo cual la excelente conducción logró el crecimiento de la institución, tanto desde el punto de vista de la infraestructura como desde el nivel de excelencia alcanzado por sus alumnos. Sobre el final de 1988, la Comisión Directiva, con el trabajo en conjunto de un grupo de padres, diseñó la Declaración de Principios y Objetivos, que a partir de entonces constituye la base y guía del desarrollo de la institución.

La tercera etapa, desde 1990 hasta 2007, puede definirse como la de las concreciones de los proyectos trazados durante las dos primeras. En marzo de 1990, luego de tantos años de sueños y deseos, los miembros y amigos de la Sociedad vieron concretarse el viejo anhelo: la inauguración del ciclo de Enseñanza Media del Instituto Schiller con su primera rectora, la Sra. Prof. María Rosa Balducci. Ese mismo año se realizó la locación del terreno lindante con el colegio, en Helguera 3001, donde se construyó el edificio para el Nivel Inicial. En 1991 finalizaron las obras de remodelación y ampliación de Pedro Lozano 3064/70, que se convirtió en sede del Nivel Medio con sus propias salas de video y de computación, más la sala de música y el laboratorio “Héctor Losada”, en homenaje a quien fue durante muchos años miembro de la Comisión Directiva. En 1993 se inauguró la casa ubicada en Ricardo Gutiérrez 3065. Allí se reubicaron la Administración, la Secretaría de Primaria e Inicial, la biblioteca escolar, el comedor, el buffet y una sala de usos múltiples. En 1997 comenzaron las obras en la tercera planta del edificio de Helguera 3071 con el objetivo de sumar nuevas aulas.

Desde 2008 hasta hoy, en esta cuarta etapa, el Instituto Schiller sufre nuevas modificaciones en su estructura edilicia. La primera de ellas ocasionada por la necesidad de reubicar las salas del Nivel Inicial y sus juegos en distintos espacios. El edificio lindero al propio de Helguera 3071, alquilado hasta entonces por la Institución fue solicitado por sus propietarios.

El Nivel Inicial volvió a ser instalado en la edificación de Pedro Lozano, donde había estado en un principio. Hoy es un espacio adaptado por completo a las necesidades de los más pequeños del Instituto.

El Nivel Primario comenzó a compartir con el Nivel Medio el edificio de Helguera, donde se construyeron dos pisos, con aulas y baños.

La Administración dejó de estar en la casa de Ricardo Gutiérrez, donde hay nuevas aulas, despachos, la biblioteca y un comedor más amplio.

El colegio creció en estructura, se modificaron espacios y también programas, se adaptaron contenidos y se incorporaron nuevas tecnologías, como recursos del proceso de enseñanza-aprendizaje.

La Schiller Schule se transformó en un Instituto que ofrece una formación integral desde el eje económico-administrativo con un fuerte énfasis en los idiomas (alemán e inglés) y con un compromiso profundo con sus alumnos y las familias que acompañan el proyecto escolar. Los objetivos institucionales lo plantean de la siguiente manera: “Formamos ciudadanos para el mundo”, lo cual implica “formar protagonistas de la realidad contemporánea, para ser capaces de comprometerse como ciudadanos”.

La esencia misma de una escuela está constituida por su mirada al largo plazo, por trabajar en procesos de formación cuyos resultados sólo se verán con el transcurso del tiempo. Por eso, es que para lograr esos objetivos tan ambiciosos la Schiller Schule recorrió un largo camino.

El Colegio alberga hoy cerca de quinientos alumnos, repartidos en sus tres niveles: Inicial, Primario y Medio. La enseñanza del idioma alemán sigue siendo pilar fundamental de la formación integral de nuestros alumnos, quienes comienzan a dar sus primeros pasos en este idioma con un estilo lúdico, desde su mismo inicio en la Institución, es decir, en el Nivel Inicial. A lo largo de los años los chicos adquieren mayor destreza en el uso del idioma, puesto que además del estudio sistemático de la lengua se trabaja en proyectos con la incorporación de herramientas tecnológicas y se dictan materias en alemán, como Geografía, Ciencias y Literatura. Al final de su trayectoria escolar, los alumnos tienen la posibilidad de visitar Alemania mediante un viaje de intercambio estudiantil, en el que pueden comprobar y aplicar todos los conocimientos logrados. El entusiasmo que demuestran al regresar debido a haber podido comunicarse y desenvolverse con soltura solo es una muestra de que el tiempo y el esfuerzo invertido en el aprendizaje valieron la pena. De esta manera podemos decir que la institución continúa con el legado de sus fundadores en la promoción del aprendizaje de los idiomas extranjeros (tanto alemán como inglés), no solo como herramientas de comunicación en el ámbito laboral, sino también como puerta de acceso a otras culturas y estilos de vida.

Solo la solidez institucional y la trayectoria lograda en tantos años de esfuerzo compartido entre alumnos, padres, docentes, directivos y miembros de la Comisión Directiva es capaz de servir de base para el desarrollo alcanzado: un Instituto Educativo Integral con un proyecto pedagógico de calidad, avalado por 100 años de trayectoria.

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